viernes, 17 de abril de 2015

Ciberacoso

El ciberacoso es entendido como el daño repetido e intencionado ocasionado a través de medios electrónicos como teléfonos móviles o internet (Patchin y Hinduja, 2006), realizado por un grupo o individuo contra el que la víctima no puede defenderse por sí misma. Debido a los diferentes formatos tecnológicos, los ‘ciberacosadores’ (adultos o menores), muchas veces anónimos (forma indirecta de acoso), realizan amenazas, vejaciones, fotografías intimidantes, hostigamientos, y/o menosprecios hacia sus compañeros/as de pupitre a través de diferentes mecanismos con base tecnológica (p.e., envían fotos, vídeos o mensajes de texto - sms - a través de sus teléfonos móviles, o a través de los ordenadores personales, etc.).

Por otro lado, como han destacado Slonje y Smith (2008), el ciberacoso se diferencia de las otras tipologías de acoso escolar fundamentalmente en tres aspectos:
a) Las víctimas del acoso tradicional dejan de ser agredidas una vez que se encuentran en su casa, mientras que las víctimas del ciberacoso no dejan de recibir mensajes difamatorios mientras están conectados;
b) El ciberacoso puede implicar a muchas personas, mientras que en el acoso tradicional suelen estar implicados pequeños grupos de iguales;
c) La invisibilidad de los agresores, no siendo consciente el agresor del daño real que propina a la víctima. Precisamente por este aparente anonimato, los ciberacosadores suelen tener una falsa sensación de impunidad.



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